Una leyenda urbana narrada por un solista es un formato muy potente.
Guión completo con una estructura profesional de podcast.
La Llorona del Puente Viejo
Episodio 1 — Guión completo para podcast de terror · Narrador solista
Leyenda urbana adaptadaNarrador solista~12–15 min de audio
APERTURA E INTRODUCCION
Sonido sugerido
[Viento suave, agua corriendo a lo lejos. Silencio. Luego, muy tenue, un llanto de mujer que se apaga.]
Narrador
Hay sonidos que no deberían escucharse de noche. El crujido de una puerta que estás seguro de haber cerrado. Pasos en un pasillo vacío. Y ese llanto... ese llanto que viene de ninguna parte y que, si tenés suerte, te convencés de que fue el viento.
Bienvenidos. Soy [tu nombre], y esto es [nombre del podcast]. Cada episodio, una historia. Una sola. Contada despacio, como se merece.
Esta noche les traigo algo que muchos de ustedes ya conocen —o creen conocer—. La Llorona. Pero no la versión que les contó su abuela para que no salieran de noche. Esta es otra historia. Una que sucedió, según dicen, hace menos tiempo del que imaginan. Y mucho más cerca.
Bienvenidos. Soy [tu nombre], y esto es [nombre del podcast]. Cada episodio, una historia. Una sola. Contada despacio, como se merece.
Esta noche les traigo algo que muchos de ustedes ya conocen —o creen conocer—. La Llorona. Pero no la versión que les contó su abuela para que no salieran de noche. Esta es otra historia. Una que sucedió, según dicen, hace menos tiempo del que imaginan. Y mucho más cerca.
Pausa de 2–3 segundos después de "más cerca" antes de continuar. Efecto muy potente en audio.
DESARROLLO DE LA LEYENDA
Narrador — Contexto
En las afueras de un pueblo que no voy a nombrar —porque sus habitantes todavía viven ahí— existe un puente de madera sobre un arroyo casi seco. Los locales lo llaman el Puente Viejo, aunque nadie recuerda cuándo fue nuevo. Tiene tablones podridos y una baranda que cede si la apoyás con fuerza. Y sin embargo, nadie lo derriba. Nadie lo toca.
Esto tiene una razón.
Esto tiene una razón.
Narrador — La historia
En la década del '90, una mujer a quien llamaremos Elena vivía sola con sus dos hijos pequeños en una casa de chapa a orillas del arroyo. El padre de los chicos había desaparecido años antes —algunos dicen que se fue, otros dicen que no se fue por su propia voluntad—. Elena trabajaba de sol a sol. Cosía, lavaba ropa ajena, lo que fuera.
Una noche de julio —fría, sin luna— Elena volvió tarde del trabajo. Encontró la puerta abierta. Las camas, vacías. Corrió al arroyo. El agua, que esa semana había crecido por las lluvias, arrastraba algo entre las sombras.
[Pausa larga.]
Los encontraron al día siguiente, a cien metros del puente.
Una noche de julio —fría, sin luna— Elena volvió tarde del trabajo. Encontró la puerta abierta. Las camas, vacías. Corrió al arroyo. El agua, que esa semana había crecido por las lluvias, arrastraba algo entre las sombras.
[Pausa larga.]
Los encontraron al día siguiente, a cien metros del puente.
Narrador — La transformación
Elena nunca volvió a hablar. Se quedó en esa casa. Salía sólo de noche, según los vecinos, siempre hacia el puente. La veían parada en el medio, mirando el agua, quieta durante horas. Empezaron a escuchar el llanto. Primero pensaron que era ella. Después empezaron a dudar.
Porque a veces el llanto se escuchaba cuando Elena no estaba ahí.
Y a veces... cuando sí estaba, el llanto venía de adentro del agua.
Porque a veces el llanto se escuchaba cuando Elena no estaba ahí.
Y a veces... cuando sí estaba, el llanto venía de adentro del agua.
Bajar el volumen de la voz en la última línea. No gritar, susurrar. El susurro asusta más.
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